1. Consideraciones previas:
Una vez que se ha localizado el lugar idóneo para construir, adquirir o alquilar el almacén, debe procederse a su diseño interior. Ha de cumplir los siguientes objetivos:
- Eficiente aprovechamiento del espacio.
- Máximo índice de rotación posible: debe procurar que los productos entren y salgan fácilmente, evitando largos recorridos y movimientos inútiles.
- Flexibilidad máxima para la colocación del producto.
- Facilidad de control de las cantidades almacenadas.
Para ello habrá que diseñar la distribución del mismo sobre plano, lo que se conoce como lay out. Se recomiendan edificios de una sola planta. Para determinar el número de altura de plantas se considerarán los siguientes factores:
- El producto: cuanto más voluminoso y pesado sea, más costosa resultará su elevación.
- La flexibilidad: estos edificios pierden capacidad de adaptación respecto a las naves de una sola planta. Una vez instalados los montacargas, ascensores, etc., será más difícil modificar su estructura.
- El coste de los terrenos: si el coste del terreno es muy elevado es preferible construir en altura. El inconveniente es que necesitaremos equipos de manipulación más sofisticados y, por lo tanto, más costosos.
Otros aspectos a tener en cuenta son:
- Columnas: son necesarias para sostener la estructura del edificio y deben de ser aprovechadas para soportar equipos de elevación, empotrar condiciones eléctricas, además de para dar rigidez a los elementos del almacenaje que se vayan a instalar.
- Rampas: no es aconsejable establecer ningún tipo de rampa, pero si se diseñan, hay que procurar que no superen el 10-12% de desnivel y que la superficie esté provista de antideslizante con drenaje de agua.
- Suelos: han de ser resistentes al roce y antideslizantes
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